Separar al cachorro de su madre


Si somos responsables y realmente nos preocupamos por la calidad de vida del perro, debemos tomar consciencia de lo delicado que es separar a un cachorro de su madre, informarnos, y hacerlo de manera correcta. Muchas veces por la ansiedad de querer tener al cachorro en casa cuanto antes actuamos de manera dañina para él, lo que le traerá consecuencias para el resto de su vida.


Jamás debemos separar al cachorro de su madre antes de las ocho semanas de vida. Si lo hacemos estaremos perjudicándolo tanto a nivel de salud como comportamental.


El recibir la leche materna durante las primeras ocho semanas es fundamental para que el cachorro reciba los nutrientes necesarios que le permitirán fortalecer su sistema inmunológico. Si se lo separa de su madre antes de que cumpla este período, su sistema inmunológico no quedará óptimamente fortalecido, dejándolo más propenso a contraer enfermedades a lo largo de su vida.


A su vez, a nivel emocional y psicológico durante esa etapa de la vida el cachorro aprende muchas cosas de su madre y adquirirá capacidades de socialización fundamentales de la interacción con sus hermanos, lo que será vital para que pueda formar un temperamento equilibrado y evitar futuros problemas de conducta.


Debemos otorgarle al cachorro la posibilidad de madurar lo suficiente junto a su camada sabiendo que esto influirá, en un elevado porcentaje, en un desarrollo sano, convirtiéndose en un ser equilibrado, tanto a nivel físico como emocional.


A veces estos artículos escuetos resultan útiles para fijar conceptos :)

























(Imágen extraída de la web)