No se trata sólo del tono de voz...


Una pregunta muy recurrente para muchísimas personas cuando le hablan a su perro es: “¿Qué se le estará pasando por la cabeza en este momento?” ¡Que levante la mano quien nunca se haya preguntado eso!


Para comenzar a respondernos esa pregunta, lo primero que hay que comprender es la manera en que el cerebro del perro procesa la información que recibe.


Es sabido que los humanos al recibir información demostramos una actividad diferencial entre los hemisferios del cerebro. El hemisferio izquierdo se encarga de procesar la información verbal de relevancia, mientras que el hemisferio derecho se encuentra más íntimamente relacionado con el contenido emocional de la información.


Se ha demostrado que si un hemisferio del cerebro es mejor procesando determinados contenidos de la información, dicha información se percibe mejor con el oído opuesto. Así por ejemplo, el contenido emocional de la información será procesado por el hemisferio derecho lo que significa que se percibirá mejor por el oído izquierdo, y viceversa.


Se comprobó que los demás animales también demuestran esta diferenciación de activación en a nivel cerebral ante los sonidos de miembros de su propia especie, pero… ¿qué ocurre ante nuestro lenguaje?


Lo que no se conocía, hasta hace muy poco, es si los demás animales (en particular los domesticados como los perros) procesan de manera similar a nosotros los diferentes componentes del lenguaje humano. El lenguaje humano es muy complejo y está compuesto por diversos elementos: palabras, tono de voz, identidad del emisor, estado emocional del emisor, entre otros.


Para comprender si los perros son capaces de diferenciar y procesar estos elementos del lenguaje humano se realizó un estudio en la Universidad de Sussex (Reino Unido), que consistió básicamente en colocar a cada perro entre dos altavoces y se emitió un sonido de voz humana (modificado para resaltar el contenido verbal en algunos casos y el contenido emocional en otros), y otros sonidos (no una voz) actuando como control, emitiéndolos en ambos altavoces simultáneamente, observando en qué dirección el perro giraba su cabeza. Esto indicaba qué oído estaba escuchando el sonido con más claridad demostrando qué parte del cerebro estaba en activación.


¿Qué sucedió?

Cuando escuchaban la voz con contenido verbal significativo giraban su cabeza a la derecha demostrando que el hemisferio izquierdo de su cerebro estaba procesando esta información. Eso también sucedió cuando el acento del emisor no era conocido por el perro. Pero cuando la voz era de un idioma absolutamente desconocido para el perro, el mayor porcentaje giró su cabeza hacia la izquierda lo que indicó que el hemisferio derecho del cerebro estaba procesando esa información. También sucedió esto cuando fueron expuestos a sonidos con contenido emocional positivo y sin ninguna información verbal.


¿Qué demuestra esto?

Que los perros activan el hemisferio izquierdo del cerebro cuando reciben información relevante, y en cambio demuestran activación en el hemisferio derecho cuando la información no tiene un significado relevante o su tono emocional está incrementado.


¿Por qué esto es muy interesante?

Porque demuestra que los perros separan los diferentes componentes de la información que reciben de nosotros y lo procesan de una manera muy similar a la que los humanos lo hacemos.


Esto no quiere decir que tu perro entienda todo lo que le dices cuando le hablas como si fuese otro humano (no te convenzas de ello :) ). Significa que tu perro no sólo presta atención porque eres tú quien le habla o por el tono de voz que utilices, sino que presta atención a lo que le estás diciendo. Intenta comprenderte.


Parecería ser que una vez más queda derribado el mito de ""lo que más importa no es lo que dices, sino cómo lo dices." Derribado para humanos, y ahora para perros.


¡Si será importante aprender a comunicarnos de manera correcta con nuestro perro!


El tono de voz es importante para tu perro

(Imágen extraída de la web)